"La guerra es siempre
la confirmación de que hemos fracasado"
Dominique de Villepin, canciller francés Miami.
Aquí en Estados Unidos la pregunta no es si habrá guerra. Las pregunta es cuándo será
la guerra y qué países van a apoyar el ataque a Iraq. George W. Bush tomó la decisión
de atacar a Iraq el 12 de septiembre del 2001, un día después de los actos terroristas
en Nueva York y Washington. Bush ha dejado muy claro que atacará solo o acompañado. A
menos, claro, que Saddam Hussein se desarme. Pero el jefe de inspectores de la
Organización de Naciones Unidas (ONU), Hans Blix, ha dicho que el desarme tardaría
meses. Y Bush no tiene la paciencia para esperar meses.
¿Cuál es la prisa? Si ya han esperado 12 años ¿por
qué no darle unos meses más a las inspecciones como ha solicitado el jefe de inspectores
de Naciones Unidas, Hans Blix? El problema de Estados Unidos es no solo por el clima en
Iraq -pelear en el verano es prácticamente imposible- sino de calendarios políticos.
Bush no quiere estar metido en una guerra a finales de este año o a principio del otro
cuando tendrá que concentrarse en su campaña de reelección.
George W. Bush no puede esperar mucho más porque su
gobierno se sostiene en la lógica de la guerra: contra Saddam Hussein, contra Osama bin
Laden, contra grupos terroristas, contra Corea del Norte
contra el que no esté del
lado norteamericano. Bush está en el ring con los guantes puestos; bajarse del
cuadrilátero a estas alturas le podría costar la reelección en el 2004. Nada, ni la
guerra, es ajeno a la política. Ese es el mantra de Karl Rove, el asesor político de
Bush.
Más de un cuarto de millón de soldados estadounidenses
esperan en el Golfo Pérsico -sudando la gota gorda- la orden de atacar. Las temperaturas
durante el día en el desierto iraquí aún son manejables. Pero en un par de meses más
serán insoportables, sobre todo si es preciso usar máscaras de gas y uniformes
especiales contra ataques químicos o bacteriológicos. Atacan ahora o se tendrán que
esperar al fin de año. La guerra, casi seguro, viene poco después del 17 de marzo.
Es perfectamente entendible que los norteamericanos se
sientan vulnerables después de los ataques del once de septiembre del 2001. Y es más que
justificable la guerra contra Osama bin Laden y el grupo terrorista Al-Kaeda. Pero, por
principio, nadie ha podido probar que Saddam Hussein tuvo algo que ver con el 9/11. Nadie.
Ni uno solo de los 19 terroristas que destruyeron las Torres Gemelas en Nueva York y parte
del Pentágono era iraquí. "No hay ninguna evidencia que ligue al régimen de Saddam
Hussein con Al-Kaeda", dijo recientemente en Naciones Unidas el canciller francés.
Es un error pensar que la guerra contra Irak hará de
Estados Unidos un país más seguro. Al contrario. El presidente de Francia, Jacques
Chirac, ha advertido que una guerra podría crear "pequeños bin Ladens".
Incluso, una de las agentes más reconocidas dentro del FBI dice lo mismo.
Coleen Rowley -la misma agente del FBI que advirtió
sobre los posibles actos terroristas en Estados Unidos antes del 2001- ha vuelto a
escribir otro preocupante reporte. "El plan para invadir Irak", escribió
Rowley, "ha distraído la atención sobre el grupo Al-Kaeda y con toda probabilidad
van a aumentar enormemente las amenazas terroristas a Estados Unidos, dentro y fuera de su
territorio". Una guerra contra Irak, lejos de reducir las posibilidades de actos
terroristas, las multiplica.
Esto no es, desde luego, una defensa de Saddam Hussein.
El tipo es un asesino, ha atacado a cinco de sus seis vecinos, ha entrado en guerra con
dos de ellos -Kuwait e Irán- y es el responsable de la muerte de decenas de miles de
kurdos. Pero, como plantean franceses y alemanes, hay otras formas de lidiar con este
brutal dictador a corto y largo plazo. La política de "contención" sí está
funcionando. La guerra no es la única alternativa. Incluso me atrevería a sugerir que el
dictador de Corea del Norte, Kim Jong-Il, con su potencial nuclear es hoy un peligro mayor
que Saddam Hussein.
¿Por qué atacar a Saddam y no a Kim Jong-Il? ¿Cuál es
el verdadero objetivo de esta guerra para Estados Unidos? La guerra del golfo pérsico se
justificó por la invasión iraquí de Kuwait y el ataque a Afganistán fue como
represalia por los actos terroristas de septiembre del 2001. Pero ésta guerra ¿cómo se
la explicamos a nuestros hijos? Es la primera "guerra de prevención" en la
historia de Estados Unidos.
Lo peor no será la guerra. Lo peor será el terror
después de la guerra. |