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El Regalo del Tiempo

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LA PRESIDENTA HILLARY

Por Jorge Ramos Avalos

16 de Junio del 2003
Durante su primer día de venta al público, se compraron 200 mil copias de la autobiografía de Hillary Clinton. A poco más de 30 dólares por libro, impuestos incluídos, la editorial Simon & Shuster espera recuperar los ocho millones de dólares que le prometió a la exprimera dama de Estados Unidos. Pero lo importante no es que el libro llamado Living History (o Viviendo la Historia) se haya convertido en un bestseller en cuestión de horas sino el entusiasmo y curiosidad que hay por Hillary.

Desde luego que una de las primeras secciones que mucha gente está leyendo es su descripción del affair que tuvo su esposo, el expresidente Bill Clinton, con la becaria de la Casa Blanca, Monica Lewinsky. "Como su esposa, tenía ganas de ahorcar a Bill", escribió Hillary en la que podría ser la frase más violenta de todo el libro. ¿Por qué no se divorció de él? "Nadie me entiende mejor ni nadie me hace reir como Bill", razonó Hillary. "Incluso después de todos estos años, él es la persona más interesante y llena de vida que he conocido." Eso es todo. Si usted quiere comprar el libro porque quiere saber más de las intimidades de Hillary y Bill Clinton, se va a desilusionar.

El libro, manuscrito y pasado a computadora por una de sus asistentes, es la imagen que Hillary quiere dar al mundo para seguir alimentando sus aspiraciones políticas. En ese sentido no es tan distinto a la mayoría de las autobiografías; refleja la manera -generalmente positiva- en que el escritor se ve a sí mismo. No es una lista de errores ni tampoco una autocrítica feroz. Pero Hillary sí aprovecha para saldar algunas cuentas pendientes, particularmente con el fiscal independiente Keneth Starr -que investigó las andanzas amorosas de su esposo- y con algunos miembros del partido republicano que les hicieron a los Clinton la vida imposible en la Casa Blanca.

La Hillary Clinton que encontré en el libro es muy parecida a la que vi una vez en la Casa Blanca en una reunión con líderes hispanos. Es mandona. El presidente Clinton estaba presente pero quien daba las órdenes y, al final, dijo ‘vámonos’ fue ella.

Leí el libro de Hillary después de disfrutar muchísimo las memorias de Isabel Allende, Mi País Inventado. El libro de Isabel viene desde adentro y nos lleva de un 11 de septiembre de 1973 (cuando derrocan a su tío Salvador Allente en Chile) a otro 11 de septiembre del 2001 (cuando caen las Torres Gemelas de Nueva York y ella se da cuenta que, además de ser chilena, es "americana"). El libro Living History de Hillary Clinton

es, en cambio, la perspectiva de alguien que se desdobla y se ve desde lejos. Hillary no logra tocar los sentimientos ni el alma como la hace Isabel. Pero eso era de esperarse.

Pero este artículo no pretende ser una crítica al libro de Hillary sino, simplemente, llamar la atención a quien pudiera ser presidenta de Estados Unidos en el año 2008. Ella ha dicho que no le interesa lanzarse como candidata para las elecciones presidenciales del 2004. Qué lástima porque ninguno de los nueve precandidatos demócratas ha dicho nada sobresaliente. Hillary, en una sola entrevista con Barbara Walters de la cadena ABC, generó más atención y ratings que los nueve precandidatos juntos en meses de campaña. La campaña por la presidencia en el 2004 será mucho más aburrida sin ella.

El problema es que ninguno de los precandidatos demócratas a la presidencia se ha atrevido a enfrentar directamente al presidente George W. Bush. Pareciera que tienen miedo a verse antipatriotas o antiamericanos si critican al presidente o su decisión de lanzarse a la guerra contra Irak sin suficiente evidencias. Los miembros del partido Demócrata no se han dado cuenta de que es posible estar en desacuerdo con Bush y con su política bélica y, al mismo tiempo, querer y defender a Estados Unidos.

Mientras tanto, Hillary está armando pacientemente su candidatura presidencial para el 2008. Ella sabe que será muy difícil vencer a Bush después de las victorias militares norteamericanas en Afganistán e Irak y en medio de un ambiente marcado por el temor a futuros ataques terroristas. Curiosamente, ella sería la primera beneficiada si George W. Bush repite en la presidencia el próximo año. A Hillary no le conviene que gane un demócrata la Casa Blanca en el 2004 porque eso le deja abierto el camino cuatro años después.

Después de leer su libro a uno le queda la sospecha de si ella sigue casada con Bill Clinton por conveniencia. Quizás en sus cálculos políticos ella cree que una mujer casada con un expresidente de la talla de Bill Clinton tiene más posibilidades de llegar a la Casa Blanca que una mujer divorciada. Tal vez. Pero busqué en las 562 páginas por una indicación de que ella sigue con Bill Clinton por amor y no la encontré. Supongo que la vida es mucho más complicada que eso y que el amor, así, solito, nunca es suficiente.

En Living History encontré a una mujer dura, decidida, segura, que quiere ser presidenta y que está dispuesta a aguantarlo casi todo con tal de lograr su objetivo. ¿Presidenta Hillary? ¿Por qué no?

Posdata inculta. No sé en que estarán pensando los editores de Simon & Schuster pero desaprovecharon una extraordinaria oportunidad para ganar mucho dinero. Por alguna extraña razón decidieron no publicar, simultaneamente, el libro de Hillary en español en Estados Unidos. ¿Acaso pensarán que los hispanos no leen en español? ¿Acaso nadie les ha dicho que en el último año se han vendido más de 50 millones de libros en español en Estados Unidos? No hay excusa. Si no tuvieron la traducción a tiempo es mala planeación. Y si decidieron no sacar, por ahora, el libro en español es que sencillamente no entienden el mercado latino. Qué pena. Por ellos. Están perdiendo millones de dólares.