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Un memorandum sobre una
reunión entre los principales miembros del gobierno de Gran Bretaña,
incluyendo al primer ministro, Tony Blair, sugiere que Estados
Unidos
estaba buscando una excusa para atacar
a Irak ocho meses antes del inicio de la guerra.
Esto se desprende del llamado
memorandum de Downing Street que recoge lo discutido en Londres el
23 de julio del 2002 y que contradice lo dicho públicamente por la
administración del presidente George W. Bush sobre las verdaderas
razones por las que se inició la guerra contra el régimen de Saddam
Hussein.
El memo, confidencial y
secreto, fue publicado por el diario The Times of London el pasado
primero de mayo pero, hasta ahora, no había recibido mucha atención
en la prensa norteamericana. Según el documento, el entonces
encargado de la agencia de espionaje británico (M16), Richard
Dearlove, quien regresaba de un viaje desde Washington, le advirtió
a Blair y a su gabinete lo siguiente: “La acción militar (contra
Irak) es vista como inevitable. Bush quiere sacar del poder a Saddam
a través de una acción militar, justificada por el terrorismo y las
armas de destrucción masiva. Pero los datos de espionaje y los
hechos están siendo manipulados para justificar la acción.”
De nuevo, todo esto se discute OCHO
meses antes del inicio de la guerra cuando, supuestamente, Estados
Unidos todavía no había tomado la decisión de atacar a Irak. El
secretario de relaciones exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, de
acuerdo con el memo, dice que “parece claro que Bush se ha decidido
a tomar una acción militar (contra Irak) aunque aún no ha decidido
cuando. La justificación, sin embargo, es vaga; Saddam no está
amenazando a sus vecinos y la capacidad de sus armas de destrucción
masiva es menor que la de Libia, Corea del Norte o Irán.”
Este documento, cuya autenticidad no
ha sido cuestionada por el gobierno británico ni por el
norteamericano, parece corroborar la versión del ex asesor de
seguridad nacional, Richard Clarke, quien asegura en su libro Contra
Todos los Enemigos (Against All Enemies) que el propio presidente
Bush lo presionó para ver si Irak tenía algo que ver con los actos
terroristas del 11 de septiembre del 2001. Esto coincide con las
descripciones del periodista, Bob Woodward en su libro Plan de
Ataque (Plan of Attack) donde muestra como varios miembros de la
administración Bush pusieron a Irak en la mirilla, aunque Saddam
Hussein no hubiera tenido nada que ver con la destrucción de las
torres gemelas de Nueva York y el ataque al Pentágono.
Lo sorprendente del
memoradum de Downing Street (que es la calle donde vive el primer
ministro británico) es la poca atención que ha recibido en algunos
de los medios de comunicación más importantes de Estados Unidos, a
pesar de ser un documento oficial que contradice la versión
norteamericana sobre el comienzo de la guerra. La organización Media
Matters se ha encargado de medir la mínima cobertura que ha recibido
este memo.
¿Por qué? Quizás porque ya no se puede
hacer nada respecto a un conflicto bélico que le ha costado la vida
a por lo menos 1,700 soldados estadounidenses y a decenas de miles
de civiles iraquíes. Pero es necesario saber cómo y por qué se
inició de verdad esa guerra.
Tanto Bush como Blair han
negado, en una conferencia de prensa conjunta realizada en
Washington a principios de este mes, que se hayan puesto de acuerdo
para atacar a Irak meses antes del inicio de la guerra. Pero el
diario Los Angeles Times sugiere, basado en la filtración de un
documento secreto, que Blair pudo haberle dado su apoyo tácito a
Bush para atacar a Irak cuando se reunieron en el rancho del
presidente norteamericano en Texas en abril del 2002, ONCE meses
antes del primer bombardeo. Además, ni Dearlove ni Straw se han
retractado en público de lo que dice el memo de Downing Street.
¿Había un plan secreto de
la administración Bush para atacar a Irak, hubiera o no armas de
destrucción masiva? ¿Estaba Bush y su equipo comprometidos a cambiar
el régimen de Saddam Hussein a cualquier costo? ¿Usaron los actos
terroristas del 2001 y la supuesta presencia de armas de destrucción
masiva para justificar la guerra? ¿Fue una farsa todo el proceso
para tratar de legitimar la guerra a traves de las Naciones Unidas?
Todas estas preguntas surgen de la
lectura del memo de Downing Street (que millones han leído en los
sitios de internet
www.afterdowningstreet.org
y en
www.downingstreetmemo.com).
Esta es una noticia que ha sido enterrada y olvidada -fue publicada
por primera vez en Europa hace seis semanas- pero que se niega a
morir por las enormes implicaciones que tiene.
Noventa y cuatro
congresistas le han exigido a la Casa Blanca, a través de una carta
firmada también por medio millón de personas, que conteste las
preguntas que han surgido por este memo. Al mismo tiempo, crece la
presión bipartidista para imponer el primero de octubre del 2006
como la fecha en que empiece la retirada del ejército norteamericano
de Irak. Es decir, se trata de que Bush diga cómo comenzó la guerra
y cómo piensa salir de ella. Nada más. Nada menos. |