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Los Ramos, su propia historia |

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F.Cuevas |
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Jorge y Lourdes Ramos,
periodistas, hermanos y cómplices. |
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Por Iván Carrillo
Univision Online
Las
apuestas en la vida los llevaron por sendas diferentes y tras dos décadas de separación
geográfica, Jorge y Lourdes Ramos, se encuentran cara a cara para compartir sus memorias
y reconstruir juntos su propia historia, donde las noticias lograron hacer lo que los
juegos infantiles no pudieron. La menor de la familia dibuja el perfil del Jorge, a veces
travieso, que pocos conocen. Conoce más historias de Jorge Ramos, compra sus libros aquí. |
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La gran hermana
menor
Desde
México, concretamente en las oficinas de Televisa, Lourdes se traslada al pasado,
justo donde su vida profesional se cruza con la de Jorge . "De regreso
de un viaje a Canadá cuando terminé bachillerato, mi intención era estudiar Sociología
o Relaciones Internacionales. Como el viaje terminó en diciembre y en enero no era
posible iniciar alguna de las dos carreras, Jorge mi hermano logró inscribirme en la
Licenciatura en Comunicación. Así es que, casi sin saberlo, ese fue el inicio".
Con el
paso de los años, los Ramos lograron colocarse en noticieros nacionales de Estados Unidos
y México, situación que más allá de alejarlos, los unió más que en su propia
infancia. "Me enteré que ella quería seguir en esto cuando entró a Televisa sin
ninguna influencia de mi parte, porque no la tenía.
Unidos
por la noticia
"Todo
lo hizo por su cuenta. Me doy cuenta de sus cosas y empiezo a acercarme a mi hermana
mucho más hacia la adolescencia y juventud, porque en la infancia teníamos existencias
muy separadas porque yo jugaba fútbol y ella a las muñecas y la diferencia de edad era
tanta, que no teníamos una relación tan estrecha como ahora", relata Jorge con una
leve sonrisa que matiza su satisfacción.
Sobre el mismo tema de la unión entre hermanos, la
perspectiva femenina es muy similar. "Aunque profesionalmente no coincidimos en
el mismo país, Jorge y yo somos, además de hermanos, los mejores amigos y críticos
implacables uno del otro. No hay decisión trascendente que tome en mi vida sin que Jorge
esté presente", reconoce la menor de los Ramos.
Apuestas
cruzadas
Los
caminos se trazaron en países diferentes, pero ambos llegaron al mismo punto: el éxito
en su profesión. "Lourdes y yo somos periodistas, pero hemos escogido caminos
totalmente distintos. Yo aposté por tratar de ser periodista fuera de México y tratar de
influir al país desde afuera. Ella hizo totalmente lo opuesto, Lourdes apostó por ser
periodista en México, tratar de abrir espacios en México y tratar de cambiar a México y
al sistema desde dentro.
"Yo
creía que eso no era posible, pero al final ella tuvo razón porque México cambió desde
adentro gracias a periodistas como ella y muchos otros más. Los que nos fuimos nos
quedamos con la convicción, por lo menos es la que yo tengo, que no podía quedarme a
trabajar en mi país, sentía que me ahogaba como periodista, como persona y mi mejor
opción fue irme, para ella quedarse. Al final cada quién se quedó así más
contento", acepta el periodista que llegó a Estados Unidos hace veinte años.
Jorge,
el travieso
Cómplices
y confidentes, Jorge y Lourdes tienen, además, el mismo gusto por los recuerdos, aunque
es ella quien comparte algunas travesuras del Jorge adolescente. "Jorge siempre ha
hecho mucho ejercicio y cuando regresaba de entrenar... se paraba pegado al refrigerador,
¡con las puertas heladas sobre su cuerpo! También comía toneladas de pan de caja con
mantequilla. Lo sigue haciendo", delata Lourdes.
La sonrisa
pícara de Jorge confirma lo dicho por su hermana y cómplice, como siempre, agrega que,
"he madurado un poquito. Una vez después de jugar un partido de fútbol durante el
verano en México, recuerdo haber estado particularmente caliente y entonces me metí al
refrigerador para que se me bajara el sudor. Fue una tontería tan grande, que creo me dio
neumonía. No sé cuántas semanas estuve enfermo; afortunadamente ahora he aprendido a
usar otro tipo de formas para enfriarme un poco más", admite el periodista. |
¿Tradición o
coincidencia?
De figura
espigada y una mirada en color verde que se cristaliza actualmente en los noticieros de
televisión tanto en Estados Unidos como en México, Jorge y Lourdes coinciden en
que su incursión en el periodismo se da por una mera coincidencia que con el paso
del tiempo se transformó en la pasión de sus vidas.
"En
la familia habemos dos periodistas, pero si hubiera sido por mi padre, no habría ni uno.
Mi papá quería que tuviéramos una profesión seria. Para él eso implicaba ser
ingeniero, arquitecto, médico o abogado", recuerda Jorge, quien al final
terminó estudiando periodismo y años después su hermana Lourdes tomó el mismo camino.
De
la casualidad a la pasión
Hijos de
un arquitecto y miembros de una familia mexicana de clase media, los Ramos coinciden en
que la decisión de ser periodistas llega un poco tarde y por casualidad a sus vidas, pero
muy a tiempo para convertirlos en comunicadores reconocidos en los países donde se han
desarrollado.
"Yo
no quería ser periodista, yo quería hacer noticias, no cubrirlas. Cuando intentan
asesinar al presidente Ronald Reagan, me doy cuenta que el periodismo era la posibilidad
de viajar por el mundo y en la estación de radio en la que trabajaba en México, era el
único que medio hablaba inglés, el único con pasaporte para viajar a los Estados Unidos
y eso me permite salir.
"Eventualmente
me doy cuenta que el periodismo era eso, la oportunidad de ser testigo de la historia y
conocer a la gente que cambia la historia. Entonces comencé muy tarde y casi por
accidente", reconoce Jorge Ramos.
El
orgullo de los Ramos
Hablar de
recuerdos con dos personajes que se dedican a contar historias, se lleva tanto tiempo que
sería imposible plasmarlas en unas cuantas líneas, por eso los Ramos dejan ver cómo
empezarían a contar su vida, cómo dibujarían ese perfil que día con día se ve a
través de las pantallas, pero que detrás de esos ojos verdes, aún tienen mucho que
decir sobre el orgullo de ser un Ramos.
"Creo
que habría que contar la historia de nuestra casa en Piedras Negras 10, en Bosques de
Echegaray, Estado de México, donde crecimos y que, curiosamente para mí, sigue siendo mi
casa. Cuando pienso en mi casa no es donde vivo en Miami, sino esa casa donde crecí junto
con Lourdes, mi hermana, y mis tres hermanos y mis padres durante quince, veinte o más
años. Creo que habría que empezar a contar la historia ahí, después de cómo nos
separamos, pues considero que es algo que nos ha dolido a mis hermanos, a Lourdes y a mí.
"El
día que decidí venirme a Estados Unidos y ellos se quedaron, y luego cómo finalmente
gracias a la tecnología, gracias a la computadora, al celular, al teléfono, los
viajes, nos hemos ido reencontrando. Creo que ahora nos entendemos más que cuando éramos
niños. Pero la distancia nos sigue doliendo mucho", admite Jorge.
Me
llamo Lourdes
Lourdes,
directa como siempre, regalaría de entrada una radiografía del papel que ha desempeñado
dentro de su familia, para entender la personalidad de la periodista que da las noticias A
las tres por el cuatro, como reza el promocional de su actual noticiario. "Me
llamo Lourdes, soy la menor de cinco hermanos...".
Así son
los Ramos, Jorge y Lourdes, dos niños como cualquiera en este mundo, que un día sin
proponérselo se encontraron con el periodismo, lo tomaron, lo practicaron, lo
desarrollaron y hoy se ha convertido en la pasión de sus vidas... en el placer de contar
historias. |
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