uo.GIF (2450 bytes)

Harper_logo.gif (2737 bytes)

puntito.jpg (476 bytes)
english_2.gif (2294 bytes)
PRESENTA SU
NUEVO LIBRO
"EL REGALO DEL TIEMPO"
 

El Regalo del Tiempo
SUS OTROS EXITOS:
"MORIR EN EL INTENTO"
 
 
"LA OLA LATINA"  

 
 
"ATRAVESANDO FRONTERAS"

AtravesandoFronterassm.jpg (2584 bytes)
"A LA CAZA DEL LEON" puntito.jpg (476 bytes)

portadacazaleon.jpg (3968 bytes)
puntito.jpg (476 bytes)
puntito.jpg (476 bytes)
"LA OTRA CARA DE AMERICA" puntito.jpg (476 bytes)
laotracara.jpg (2492 bytes) puntito.jpg (476 bytes)
"LO QUE VI" puntito.jpg (476 bytes)

puntito.jpg (476 bytes)
puntito.jpg (476 bytes)
"DETRAS DE LA MASCARA" puntito.jpg (476 bytes)

puntito.jpg (476 bytes)
puntito.jpg (476 bytes)
puntito.jpg (476 bytes)
puntito.jpg (476 bytes) puntito.jpg (476 bytes)
english.gif (1153 bytes) ojos.jpg (11358 bytes)

Los Ramos, su propia historia

F.Cuevas

 

 

Jorge y Lourdes Ramos, periodistas, hermanos y cómplices.

 

Por Iván Carrillo
Univision Online

Las apuestas en la vida los llevaron por sendas diferentes y tras dos décadas de separación geográfica, Jorge y Lourdes Ramos, se encuentran cara a cara para compartir sus memorias y reconstruir juntos su propia historia, donde las noticias lograron hacer lo que los juegos infantiles no pudieron. La menor de la familia dibuja el perfil del Jorge, a veces travieso, que pocos conocen. Conoce más historias de Jorge Ramos, compra sus libros aquí.

 

La gran hermana menor

Desde México, concretamente en las oficinas de Televisa, Lourdes se traslada al pasado, justo donde su vida profesional se cruza con la de Jorge . "De regreso de un viaje a Canadá cuando terminé bachillerato, mi intención era estudiar Sociología o Relaciones Internacionales. Como el viaje terminó en diciembre y en enero no era posible iniciar alguna de las dos carreras, Jorge mi hermano logró inscribirme en la Licenciatura en Comunicación. Así es que, casi sin saberlo, ese fue el inicio".

Con el paso de los años, los Ramos lograron colocarse en noticieros nacionales de Estados Unidos y México, situación que más allá de alejarlos, los unió más que en su propia infancia. "Me enteré que ella quería seguir en esto cuando entró a Televisa sin ninguna influencia de mi parte, porque no la tenía.

Unidos por la noticia

"Todo lo hizo por su cuenta. Me doy cuenta de sus cosas y empiezo a acercarme a mi hermana mucho más hacia la adolescencia y juventud, porque en la infancia teníamos existencias muy separadas porque yo jugaba fútbol y ella a las muñecas y la diferencia de edad era tanta, que no teníamos una relación tan estrecha como ahora", relata Jorge con una leve sonrisa que matiza su satisfacción.

Sobre el mismo tema de la unión entre hermanos, la perspectiva femenina es muy similar.  "Aunque profesionalmente no coincidimos en el mismo país, Jorge y yo somos, además de hermanos, los mejores amigos y críticos implacables uno del otro. No hay decisión trascendente que tome en mi vida sin que Jorge esté presente", reconoce la menor de los  Ramos.

Apuestas cruzadas

Los caminos se trazaron en países diferentes, pero ambos llegaron al mismo punto: el éxito en su profesión. "Lourdes y yo somos periodistas, pero hemos escogido caminos totalmente distintos. Yo aposté por tratar de ser periodista fuera de México y tratar de influir al país desde afuera. Ella hizo totalmente lo opuesto, Lourdes apostó por ser periodista en México, tratar de abrir espacios en México y tratar de cambiar a México y al sistema desde dentro.

"Yo creía que eso no era posible, pero al final ella tuvo razón porque México cambió desde adentro gracias a periodistas como ella y muchos otros más. Los que nos fuimos nos quedamos con la convicción, por lo menos es la que yo tengo, que no podía quedarme a trabajar en mi país, sentía que me ahogaba como periodista, como persona y mi mejor opción fue irme, para ella quedarse. Al final cada quién se quedó así más contento", acepta el periodista que llegó a Estados Unidos hace veinte años.

Jorge, el travieso

Cómplices y confidentes, Jorge y Lourdes tienen, además, el mismo gusto por los recuerdos, aunque es ella quien comparte algunas travesuras del Jorge adolescente. "Jorge siempre ha hecho mucho ejercicio y cuando regresaba de entrenar... se paraba pegado al refrigerador, ¡con las puertas heladas sobre su cuerpo! También comía toneladas de pan de caja con mantequilla. Lo sigue haciendo", delata Lourdes.

La sonrisa pícara de Jorge confirma lo dicho por su hermana y cómplice, como siempre, agrega que, "he madurado un poquito. Una vez después de jugar un partido de fútbol durante el verano en México, recuerdo haber estado particularmente caliente y entonces me metí al refrigerador para que se me bajara el sudor. Fue una tontería tan grande, que creo me dio neumonía. No sé cuántas semanas estuve enfermo; afortunadamente ahora he aprendido a usar otro tipo de formas para enfriarme un poco más", admite el periodista.

 

¿Tradición o coincidencia?

De figura espigada y una mirada en color verde que se cristaliza actualmente en los noticieros de televisión tanto en Estados Unidos como en México, Jorge y Lourdes coinciden en que su incursión en el periodismo se da por una mera coincidencia que con el paso del tiempo se transformó en la pasión de sus vidas.

"En la familia habemos dos periodistas, pero si hubiera sido por mi padre, no habría ni uno. Mi papá quería que tuviéramos una profesión seria. Para él eso implicaba ser ingeniero, arquitecto, médico o abogado", recuerda Jorge, quien al final terminó estudiando periodismo y años después su hermana Lourdes tomó el mismo camino.

De la casualidad a la pasión

Hijos de un arquitecto y miembros de una familia mexicana de clase media, los Ramos coinciden en que la decisión de ser periodistas llega un poco tarde y por casualidad a sus vidas, pero muy a tiempo para convertirlos en comunicadores reconocidos en los países donde se han desarrollado.

"Yo no quería ser periodista, yo quería hacer noticias, no cubrirlas. Cuando intentan asesinar al presidente Ronald Reagan, me doy cuenta que el periodismo era la posibilidad de viajar por el mundo y en la estación de radio en la que trabajaba en México, era el único que medio hablaba inglés, el único con pasaporte para viajar a los Estados Unidos y eso me permite salir.

"Eventualmente me doy cuenta que el periodismo era eso, la oportunidad de ser testigo de la historia y conocer a la gente que cambia la historia. Entonces comencé muy tarde y casi por accidente", reconoce Jorge Ramos.

El orgullo de los Ramos

Hablar de recuerdos con dos personajes que se dedican a contar historias, se lleva tanto tiempo que sería imposible plasmarlas en unas cuantas líneas, por eso los Ramos dejan ver cómo empezarían a contar su vida, cómo dibujarían ese perfil que día con día se ve a través de las pantallas, pero que detrás de esos ojos verdes, aún tienen mucho que decir sobre el orgullo de ser un Ramos.

"Creo que habría que contar la historia de nuestra casa en Piedras Negras 10, en Bosques de Echegaray, Estado de México, donde crecimos y que, curiosamente para mí, sigue siendo mi casa. Cuando pienso en mi casa no es donde vivo en Miami, sino esa casa donde crecí junto con Lourdes, mi hermana, y mis tres hermanos y mis padres durante quince, veinte o más años. Creo que habría que empezar a contar la historia ahí, después de cómo nos separamos, pues considero que es algo que nos ha dolido a mis hermanos, a Lourdes y a mí.

"El día que decidí venirme a Estados Unidos y ellos se quedaron, y luego cómo finalmente gracias a la tecnología, gracias  a la computadora, al celular, al teléfono, los viajes, nos hemos ido reencontrando. Creo que ahora nos entendemos más que cuando éramos niños. Pero la distancia nos sigue doliendo mucho", admite Jorge.

Me llamo Lourdes

Lourdes, directa como siempre, regalaría de entrada una radiografía del papel que ha desempeñado dentro de su familia, para entender la personalidad de la periodista que da las noticias A las tres por el cuatro, como reza el promocional de su actual noticiario. "Me llamo Lourdes, soy la menor de cinco hermanos...".

Así son los Ramos, Jorge y Lourdes, dos niños como cualquiera en este mundo, que un día sin proponérselo se encontraron con el periodismo, lo tomaron, lo practicaron, lo desarrollaron y hoy se ha convertido en la pasión de sus vidas... en el placer de contar historias.