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FUJITRAMPAS

A los candidatos de la oposición en Perú les gusta explicar sus desventajas respecto al presidente Alberto Fujimori en términos futbolísticos. Ya he escuchado a dos de ellos decir que, en las próximas elecciones presidenciales del 9 de abril, Fujimori ha impuesto todas sus condiciones y que eso será como participar en un partido de futbol–soccer, para mis cuates norteamericanos- en que un equipo tiene que meter el balón en una portería gigantesca y el otro está obligado a hacerlo pasar por un hoyito del tamaño de una ratonera.

Desde luego, el que puede chutar hacia la portería gingantesca es Fujimori y los que tienen que hacerlo hacia el hoyito son los ocho candidatos de oposición. Lo que pasa es que Fujimori ha preparado por lo menos cuatro trampas para obtener una delantera injusta y desleal frente a sus contrincantes.

La primera fujitrampa tiene nombre y fecha. Autogolpe; 5 de abril de 1992. Ese día Fujimori envió sus tanques y soldados para disolver al congreso –democráticamente elegido- y la constitución. A partir de entonces Fujimori dejó de ser un demócrata. Asimismo, a pesar de su ilegalidad, el mandatario ha utilizado los mas variados e increíbles argumentos para buscar una segunda reelección y un tercer período presidencial. Lleva 10 años en el poder y quiere 15. Y si llegara a los 15 no me extrañaría que quisiera otros 15 más.

Segunda fujitrampa. Fujimori ha sido acusado de utilizar recursos del gobierno con fines electorales. Recientemente una misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) le pidió al presidente que dejara de presentar como actos de gobierno eventos y ceremonias organizadas para conseguir votos. Fujimori, sin embargo, dijo en una entrevista por televisión que no tenía por qué suspender este tipo de actividades. Así, aumentó recientemente el sueldo mínimo. Y está entregando tractores y parcelas de tierra a miles de campesinos como si fueran suyas. Desde luego, ningún candidato de oposición puede hacer esto para ganar votos. También, la OEA ha denunciado “el comportamiento proselitista de funcionarios públicos” a favor del presidente. Frente a Fujimori hasta la maquinaria del PRI en México parece ineficiente.

Tercera fujitrampa. Fujimori controla en la práctica los principales medios de comunicación y le niega el acceso a los otros candidatos presidenciales. Ni siquiera los ochos candidatos de oposición juntos tienen el mismo tiempo al aire que Fujimori en algunos canales de televisión. Los candidatos opositores no sólo han sido hostigados, golpeados y perseguidos a pedradas por partidarios de Fujimori en sus presentaciones públicas, sino que no pueden enviar sus mensajes (sin censura) a través de la radio y televisión. La mayoría de la prensa escrita está igualmente controlada por los fujimoristas. Y periódicos independientes como El Comercio –que denunció el fraude cometido por seguidores de Fujimori- han sido amenazados con pasar a manos de sus accionistas mas dóciles y manipulables.

Y cuarta fujitrampa. Fraude. En la acusación mas grave en contra de Fujimori, hay evidencias de que el partido Perú 2000 falsificó miles de firmas para inscribir al presidente en las próximas elecciones. Las denuncias, iniciadas por el diario El Comercio, pasaron ya al ministerio público y a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Pero ambos organismos han perdido su autoridad moral.

¿Quién realmente puede confiar a estas horas en la ONPE cuando uno de sus principales funcionarios en la ciudad de Arequipa es sospechoso de haber participado en falsificación de firmas? Y pedirle al ministerio público que investigue el incidente con imparcialidad es como pedirle a Fujimori que se castigue a sí mismo.

Además, si se intento falsificar firmas a favor de Fujimori para inscribirlo al proceso electoral ¿qué detiene una posible falsificación de boletas o de resultados? La frontera ética por parte de los seguidores de Fujimori ya se violó.

Frente a todas estás acusaciones ha habido varios y urgentes pedidos para que Fujimori retirara su candidatura. Pero él no lo hizo. Desde 1992 su misión mas importante ha sido perpetuarse en el poder. Así que el único escenario saludable que veo en estos momentos es que el candidato opositor, Alejandro Toledo, logre llevar a Fujimori a una segunda vuelta y ahí tratar de vencerlo. Es el escenario de David contra Goliat. Esto supondría que las elecciones fueran limpias. Y de eso no estoy seguro.

Mientras tanto, Fujimori sigue actuando como si fuera una blanca paloma. Sobre las múltiples acusaciones en su contra, Fujimori sólo ha dicho que Perú es una “democracia imperfecta”. Pero lo que no se atreve a reconocer es que las imperfecciones mas graves en el país han sido causadas por sus constantes abusos de poder.

10 años de Fujimori son más que suficientes.

A pesar de sus excesos, Fujimori controló la inflación y a los guerrilleros de Sendero Luminoso. Eso es cierto. Pero si logra meter el baloncito en la superportería y se queda cinco años mas en el poder, desaparecería incluso la pretensión de que Perú es una “democracia imperfecta” para convertirse en una perfecta burla para la democracia.

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